2011/02/26

MIEDO AL AMOR NUEVOS CAPÍTULOS de LA NOVELA ESCRITA por VICENTE RAMIREZ LUCAS





NUEVOS CAPITULOS DE LA NOVELA ESCRITA
 POR VICENTE RAMIREZ LUCAS 

"MIEDO AL AMOR"



Cuarto CAPITULO

Lucky ladraba y no hacía caso a Lucia, ella no le daba importancia porque el perrito era muy travieso.
Lucky intuía algo de lo que se avecinaba.
(Ella) ¿Qué te pasa Lucky? el perro estaba nervioso, no se fiaba, su sentido le decía que algo iba a pasar; Lucky empezó a ladrar con dirección al jardín.
Ella empezó a sospechar al ver que Lucky ladraba  a la puerta de la casa, por lo que  cerró toda la vivienda y puso las alarmas de la finca.
La noche era muy fría y lluviosa. De repente, una furgoneta aparcó en la puerta trasera de la casa y bajaron unos individuos provistos de pasamontañas y malas ideas.
La intención de la banda era anular las alarmas y se dispusieron a cortar los cables.
En  el interior de la casa, Lucia aseguró bien las puertas y se acostó.
De nuevo, los gruñidos de Lucky hicieron que Lucia se levantara y encendiera una luz potente que iluminó la entrada de la casa.
La banda cortó los cables de las alarmas y entraron por una ventana con artilugios muy sofisticados.
Los atracadores se dispusieron a robar todo lo que encontraban en su camino, que era mucho, porque la modelo era una amante de las obras de arte. Ella, asustada en su habitación con su perrito y gatito, esperaba acontecimientos.
Su intención inmediata era llamar a la policía, pero no iba el teléfono y habían anulado la cobertura del móvil con un inhibidor.
Le tiraron la puerta abajo
(Ella) Por favor, llévense lo que quieran, pero no nos hagan nada.
El jefe de la banda, al ver tan elegante y atractiva mujer, joven, guapa y esbelta, le dijo:
Desnúdese, que la quiero ver.
(Ella) Por favor, ¿qué quiere de mi? llévese lo que quiera, en la caja fuerte tengo dinero, pero no nos hagan daño.
(El)El, al verla tan bella y atractiva, le dijo: Me apetece  acostarme con una mujer como usted y hacer el amor.
(Ella)No,¡ por favor!.
(El) No me obligue a hacerlo por la fuerza, me gustaría su complacencia si no quiere que sus animalitos sufran más de la cuenta.
(El) Cogió al gatito y le dijo:¿ quiere despedirse de él ?
Ella, ante la situación que estaba viviendo y sufriendo por sus animalitos, accedió.
(El) Vamos a follar que tengo hambre.
El se volvía loco ante un cuerpo tan esculturar  y consumió la violación.
Ella hacía gestos de llorar y rabia, mientras él disfrutaba con una mujer de singulares características, una modelo de alto standing.
(El) No le vamos a hacer daño por haber accedido a follar conmigo.
Ella tampoco opuso mucha resistencia ante esa clase de individuos, con el fin de evitar el menos daño posible y que se marcharan.

Juan llamó, como ella le pidió, pero no le daba señal el teléfono. 
Pensaba, ¡qué raro! Ni el fijo ni el móvil.
Juan arregló a su madre,  que estaba inválida, la dejó acostada y le dijo: Mamá, ahora vengo, voy  a un recado, no tardaré.
Juan salio hacia la finca, temía  que algo podía pasar; se fue a toda velocidad y cuando llegó lo vió todo a oscuras. Juan llevaba en el coche una potente linterna de las obras, que le sirvió de guía para ir en busca de Lucia.
CONTINUARÁ……………………….

Quinto  CAPITULO

Juan llegó hasta la habitación y la encontró inconsciente, desnuda en el parquet  y le dijo: (EL) Por Dios, Lucia ¿qué ha pasado? ¡Despierta!. El le hizo el boca a boca y ella se espabiló
(Ella)Juan, ha sido muy fuerte, nos han atracado. Mira lo que me han hecho:
¡Me han violado!
(Ella)Se abalanzó llorando ante Juan .Por favor, ayúdame,que no puedo con mi alma.
Ella estaba tal como la dejaron, desnuda. Juan la cogió en brazos, la trasladó a la cama,  la vistió como pudo y se la llevó al Hospital.
En el Hospital tuvo que quedarse ingresada, debido a su lamentable estado.
Juan se quedó en la sala de espera. Salió el médico y le dijo: ¿esta joven es algo de usted? El  se quedó pensativo y no sabía que decirle al médico. Perdone, sí es una amiga.
El médico le preguntó: ¿qué le ha pasado? Juan le contó lo sucedido y el médico dijo: ¿ha llamado a la policía? Juan le respondió: No, lo primero que he hecho es traerla al Hospital.
El médico y Juan llamaron a la policía que inmediatamente se personó en el Hospital. Le hicieron una especie de interrogatorio a Juan. ¿Quién es usted? ¿De qué la conoce? ¿Dónde estaba usted? Juan: Sres., que parece que sea yo el culpable.
El policía: Perdone, pero es nuestro deber; acompáñenos a la casa. Los dos policías y Juan se dirigieron a la casa para ver lo sucedido.
La policía requirió los servicios de los compañeros de científica, tomaron huellas y fotografías de lo sucedido.
Una vez terminó la policía, acercaron a Juan al Hospital.
El médico le dijo que tenía que quedar ingresada. Habia perdido mucha sangre y estaba grave. Juan se asustó. Ella estaba sedada, dormida y Juan permanecía a su lado, cogidito de su mano. Ella  medio se despertó y se llevó una gran alegría cuando se dió cuenta que era él. Le dijo: ¿eres tú cariño? El le respondió: Sí,Lucia ¿cómo te encuentras? Mal, pero teniéndote a ti cerca, bien.
(El)Lucia, ¿sabes que te tienes que quedar ingresada? Estás muy malita.
(Ella) Sí, cielo.
(El) No te preocupes que voy a estar contigo, con mi madre ya me lo arreglaré como pueda.
(Ella) Juan me sabe mal donde te he metido, lo feliz que estarías con tu madre.
(El) Ahora también soy feliz a tu lado, Lucia.
(Ella) Le cojió la mano y con lágrimas en los ojos le dijo: Juan, ¡te quiero!
(El) Le respondió: Lucia, nos queremos, pero  ahora lo que nos importa es que te pongas fuerte y salgamos de aquí.
(Ella) Sí, mi amor.
(El) Le dió la merienda. Ella no tenía ganas de comer pero Juan, a la fuerza, le hizo comer. Ella  se sentía tan enamorada de Juan que cada vez que él le acercaba la comida  a la boca, no podía resistirse.
(El) Lucy, me marcho. Luego me paso a la hora de la cena.
(Ella) ¿Dónde vas mi amor?
(El) Voy a ver a mamá, a darle  la cena y me vengo a estar contigo.
(Ella) ¿Me vas a querer dar un beso, o sigues teniendo miedo al amor?
(El) Acercándose a ella le dió un beso en la frente.
(Ella) Juan, ven aquí y siéntete muy hombre. Ella le cojió de la mano y se lo recostó sobre su cama para darle un beso apasionado. El, medio asustado: ¿Qué haces Lucia?
Los dos enroscaron sus bocas.
Ese fue, sin duda, el primer gran beso que se dieron los dos. Estaban conmocionados, las sensaciones de aquel momento eran muy difíciles de explicar: sólo ellos lo sabían.
Sexto  CAPITULO

Los dos se quedaron en éxtasis, se miraron a los ojos fijamente y Lucia le dijo:
(Ella)¿Qué te ha parecido, cariño?
(El) Eres muy mala, me marcho, hasta luego, mua.
(Ella) Mua, ¿no quieres otro?
(El) Me marcho, adiós.
Juan se sentía otra persona, era  la primera vez que una mujer le besaba de esa manera.
Lucia, sola en la habitación 115 del Hospital Primero de Mayo, piso 5, pensaba: ¡Que chico!, cuanto lo quiero, con esa carita y tan virgen, estoy loquita por él.
Ella recibió la visita del médico de guardia, un joven Doctor guapo y atractivo que la saludó.
(Dr.) ¡Que tal! ¿Cómo se encuentra, Lucia?
Acostumbrada a su médico, Dr. Peláez, ya de cierta edad, que la trataba  desde el primer día, quedó sorprendida al recibir la visita del  joven  médico Dr. Ricardo.
Todos estaban impresionados por la belleza, el físico que poseía la joven modelo, llamaba la atención hasta acostada.
(Ella) Mejor, usted¿quién es?
(Dr.) Lucia, soy tu médico de guardia.
(Ella) Estoy un poco mejor, pero bastante floja.
(Dr.) Vamos a ver, que te osculte y te dé un vistazo.
(Ella) Sí, Dr.
Ella se subió la camisa del pijama.
(Dr.) La oscultó, quedando extasiado ante tan escultural cuerpo.El Dr. le preguntó: ¿de qué trabajas, Lucia?
(Ella) Soy modelo profesional.
(Dr.) Se te nota, eres y estás muy bella. ¿Qué te pasó?
(Ella)Dr., perdone, pero fué tan desagradable que no quisiera recordarlo.
(Dr.) ¿Vives con alguien?
(Ella) No y sí. Hay una persona que ha entrado en mi vida de una forma muy especial, le tengo un amor personal.
(Dr.) Muy bien, Lucia. Si te parece voy a hacer unas visitas, luego paso a estar un ratito contigo y te miro como estás de tensión y fiebre.
(Ella) Gracias, Dr.
El Dr. quedó como todos, enloquecido por tan linda y atractiva mujer y pensaba: Menudo monumento, qué medidas.
Al cabo de un rato, de nuevo el Dr. llamó a la puerta de la habitación 115 y preguntó:
¿Se puede?
(Ella) Adelante, Dr.
(Dr.) Llámame Ricardo. A ver  el termómetro (que estaba sobre la mesita). Tienes unas décimas, veamos los puntos.
(Ella)Se bajó el pijama y el Dr. inspeccionó la herida
(Dr.) ¡Qué salvajes,vaya gentuza, comó llevas esto!
 El Dr. la miró con mucho cariño y la tocó. ¿Te duele?,
(Ella) Un poquito
(Dr.) Voy a llamar a la enfermera para que te cure.
El Dr. la atendía como si fuera algo de ella. Le estaban pasando muchas cosas por la mente, era tal mujer que a  todos les pasaba lo mismo, se quedaban hipnotizados.
Ese fué uno de los motivos por los que Lucia comprara la finca y quisiera vivir aislada de todo el mundo, sobre todo de los hombres, porque despertaba grandes deseos
en ellos y no la dejaban vivir de tanto acoso. O como piensa ella: todos menos uno, Juan.
Continuara.......................

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