2011/06/25

COCINA DE CORAZON Llegó el verano: ¡Es tiempo de verduras!


Aunque cada vez existen más posibilidades de acceder a todo tipo de verduras durante todo el año, el verano es la temporada estrella. Y no sólo porque no hay nada como un tomate madurado bajo un sol intenso, sino también porque el calor invita a degustar platos frescos y comer verduras. Además, por qué no decirlo: cuando llega la temporada de playas y piscinas el peso acumulado durante el invierno motiva aún más a optar por una alimentación saludable, equilibrada y ligera. Es en este momento cuando las verduras se convierten en un componente clave para conseguir recuperar la forma. Aunque lo recomendable sería aprovechar el impulso del verano y mantener este estilo de alimentación durante todo el año.

¿Por qué las verduras son tan frescas?


 
Simple, porque las verduras tienen un elevado contenido de agua, que puede alcanzar el 75%, e incluso el 95%, de su peso total. Es por este motivo que en las verduras de verano son particularmente tentadoras, ya que ayudan a hidratar el organismo, muchas veces afectado por el exceso de sol y calor. Gracias a su alto nivel de agua, las verduras son también excelentes aliadas de la alimentación, ayudando a eliminar con mayor rapidez las sustancias tóxicas. Pero los beneficios de las verduras son inacabables. Este alimento constituye una importante fuente de vitaminas y minerales que son fundamentales para nuestra salud, ya que al ingerirlos participan en diferentes funciones internas del organismo, que van desde la producción de anticuerpos y reparación de tejidos hasta el metabolismo de grasas, proteínas e hidratos de carbono.
Cada verdura tiene una mayor concentración de una determinada vitamina o mineral, y muchas veces el color es un índice de ello, es decir aquellas de hojas verdes oscuro son generalmente ricas en hierro y las de color rojizo y amarillo, en vitamina A. Por ello, lo ideal comer un plato con verduras de diferentes colores.
Ésto no sólo hace que nuestros platos sean visualmente más atractivos, sino que también nos permite obtener los diferentes beneficios que cada verdura aporta a nuestro organismo.

La famosa fibra

Cada vez son más los estudios que demuestran los beneficios que confiere a la salud una elevada ingesta de fibra. Así, en la industria de la alimentación existe una creciente tendencia por incorporarla en diferentes productos envasados, dándoles así un valor añadido, ya que la fibra es cada vez más valorada por los consumidores preocupados de su salud y bienestar. Y es que, tal como han demostrado estos estudios científicos, la fibra, entre otras cosas:


  • Ayuda al correcto funcionamiento del tránsito intestinal, aumentando su velocidad.
  • Provoca una mayor sensación de saciedad, por lo que es muy recomendable para personas con sobrepeso u obesidad.
  • Ayuda a reducir los niveles de colesterol, ya que inhibe la absorción de éste en el intestino. Así, la fibra podría ayudar a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Disminuye el riesgo de contraer cáncer de colon. La fibra evita que ciertos componentes potencialmente cancerígenos contenidos en diversos alimentos sean reabsorbidos por el organismo y, de este modo, no afectan las células intestinales.

A tener en cuenta…
Las verduras tienen un bajo contenido de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Si bien muchas personas que buscan bajar de peso evitan la ingesta de hidratos de carbono.

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